Vidas UBV: “La capacidad de amar es infinita” (III)
Por: Alí Acosta Vicent
El compromiso social y académico
de los estudiantes del Programa de Formación de Grado (PFG) en Estudios
Jurídicos de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) sede Nueva Esparta
ha trascendido las aulas para convertirse en un hito legislativo sin
precedentes: el impulso y aprobación de la Ley para la Protección, Bienestar
y Tenencia de la Fauna Silvestre, Salvaje y Doméstica del estado Bolivariano de
Nueva Esparta. Esta labor, que se extiende actualmente hacia la discusión y
sanción de ordenanzas municipales, no es solo un ejercicio técnico, sino una
manifestación de la "praxis de amor" que define el humanismo
socialista.
Al legislar por quienes no
tienen voz, los estudiantes neoespartanos materializan la sensibilidad
histórica de la Revolución Bolivariana, recogiendo el legado del Comandante
Hugo Chávez, quien entendía que la construcción del socialismo es imposible sin
una capacidad de amar infinita que abrace a cada ser vivo, una visión que hoy
profundizan con determinación el Presidente Constitucional Nicolás Maduro y la Presidenta
(E) Delcy Rodríguez.
Praxis de amor con Chávez
El Comandante Chávez no solo
hablaba de amor; lo ejercía en los detalles más pequeños y a su vez, extraordinarios.
Recordamos aquella anécdota en la que detuvo toda su caravana de seguridad al
ver a una perrita herida a la orilla del camino: “¿Cómo uno va a pasar por
un lado como si no pasara nada, chico? Ese es un ser vivo... ese grado de
sensibilidad uno tiene que desarrollarlo, la capacidad de amar es infinita”.
Para Chávez, el respeto a la vida era absoluto, confesando también con el
corazón en la mano su rechazo a cualquier forma de matanza animal: “A mí nunca
me han gustado ni los toros toreados ni los toros coleados... ni ninguna forma
de matanza a ningún animal”.
Ese sentimiento se
institucionalizó bajo el liderazgo del Presidente Constitucional Nicolás Maduro
con la creación de la Misión Nevado, tomando como epónimo al nombre del perro
fiel de raza mucuchíes que acompañó al Libertador Simón Bolívar desde la
Campaña Admirable en 1813 hasta su heroico sacrificio en la Batalla de
Carabobo. Al bautizar este proyecto con su nombre, se rescata la lealtad
histórica entre el pueblo y sus animales, elevando la protección de la fauna a
un símbolo de identidad nacional y patriotismo.
Esta ética revolucionaria, es
compartida por la Presidenta (E) Delcy Rodríguez, quien reafirma que el cuidado
animal es un compromiso diario: “Para quienes compartimos un amor infinito
por los animales, todos los días son una oportunidad para cuidarlos”,
mensaje que acompañó hace algunos años en una publicación en la red Instagram presentando
a los perritos Pepe, Panda y Petunia.
Animalistas sin descanso
Esta lucha encuentra su eco en
la calle. Ante el reciente incremento de casos de maltrato animal, se ha visibilizado
la situación por plataformas como la red informativa “Bajo la Lupa”. La
consigna de los animalistas es clara: reforma del Código Penal. Los
colectivos animalistas instan a los organismos parlamentarios y judiciales a
que el maltrato deje de ser una simple "falta" y se tipifique como un
delito con penas severas, esta afirmación se pudo evidenciar en la movilización
en la plaza Bolívar de Porlamar, efectuada el pasado 19 de abril 2026.
Hacia un modelo estructural
Ese llamado que hacen los
animalistas es para seguir abordando las actualizaciones necesarias en la
legislación inherente a estos casos y que se vincula a otros de los objetivos de
los estudiantes del PFG Estudios Jurídicos de la UBV al apuntar a la
consolidación total del marco jurídico a través de normativas a nivel
comunitario, debido que es fundamental ir desde la base y trabajar desde la generación
preventiva de conciencia colectiva. Este esfuerzo no solo complementa la
legislación nacional y regional, sino que cierra el ciclo legal desde las
bases, garantizando que cada comunidad tenga las herramientas para proteger su
fauna. Este logro estructural en Nueva Esparta se erige hoy como un modelo
replicable para otras regiones del país, demostrando que, cuando el derecho se
fusiona con la ética animalista, se sientan las bases de una sociedad
verdaderamente humana y justa.





Comentarios
Publicar un comentario