Porlamar a sus 490 años: la UBV como Guardiana de la memoria y el porvenir

 


Por: Alí Acosta Vicent

Este día 26 de marzo, que avanza la batalla por la dignidad de la patria con el presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores, enfrentando al imperio estadounidense como prisioneros de guerra ante la corte federal de Nueva York en su audiencia dentro de un proceso ilegal y que estamos unidos para seguir dando las venideras batallas. Comparto dentro de este contexto complejo para el país varias reflexiones en el marco del 490 aniversario de la ciudad de Porlamar, expresando algunas consideraciones sobre su evolución urbana y social como elemento obligatorio. Entre sus calles, comercios y brisa marina, destaca un espacio que simboliza la resiliencia de su pueblo: la sede de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Esta institución no solo educa; hoy enaltece el sentir histórico del porlamarense al proteger un espacio que casi fue borrado del mapa por la ambición.

Para comprender la trascendencia de esta sede, debemos recordar la otrora fisonomía de la zona. En esos mismos terrenos, donde hoy fluye el conocimiento, latía el corazón comercial y social de la ciudad: allí quedaba el antiguo Mercado de Porlamar que posteriormente fue trasladado hacia Conejeros, la emblemática plaza Sucre, colindante a las históricas calles El Mérito y La Marina.


Lamentablemente, esa armonía fue fracturada por un proyecto de puerto de cruceros que resultó inviable y destructivo. El dragado y el relleno con terreno ganado al mar no solo alteraron la geografía, sino que pretendieron sepultar la memoria histórica de Porlamar bajo el concreto de un modelo ajeno a nuestra identidad. La llegada de la UBV a estos espacios significó el fin de esa lógica depredadora, devolviéndole al pueblo el acceso a su propia costa desde los saberes. Todos recordamos esa batalla que selló con una victoria popular el Comandante Chávez al reivindicar un espacio territorial del pueblo.

Patrimonio que Exige Cuidado: un llamado a la Acción

La UBV es hoy la única Institución de Educación Universitaria pública en el municipio G/J Santiago Mariño, cumpliendo una función social sin precedentes desde el "punto y círculo". Sin embargo, ser herederos de esta historia conlleva una responsabilidad compartida.

En este aniversario de la ciudad, es imperativo que se destinen recursos municipales para el cuido, protección y restauración de las infraestructuras de la UBV y zonas aledañas. Estos espacios no son solo salones de clase; son el nexo físico con la Porlamar de ayer. Restaurar la UBV es, en esencia, restaurar un fragmento vivo de la historia municipal, garantizando que la formación integral de nuestros profesionales ocurra en un entorno que honre su pasado y mire hacia el futuro desde la Educación.

Desde la UBV, su comunidad pudo reubicar hace algunos años el busto original del Gran Mariscal Sucre, de la antigua plaza, única en el municipio y entre las dos que existen en honor a dicho prócer en Nueva Esparta, actual epónimo de su Eje Geopolítico Regional perteneciente a la estructura organizativa de la universidad. Aún quedan algunos bustos originales en la calle El Mérito como el del Gral. José Asunción Rodríguez, Presidente de Nueva Esparta, que, como dato curioso, a pocas cuadras en la calle La Marina, está ubicada una de sus antiguas propiedades “La Casa de Alto”, en donde nació su nieta la poetisa porlamarense Emira Rodríguez, edificio que posteriormente se convirtió en el Hotel Tropical y en la actualidad solo existen las ruinas de su fachada.



Soberanía y Futuro

Mientras celebramos casi cinco siglos de Porlamar, la UBV se erige como el faro que protege el caladero de sardinas más grande del Caribe y la dignidad del pescador, priorizando la soberanía alimentaria sobre los intereses particulares. Es un bastión de resistencia que recuerda que la ciudad le pertenece a su gente y no a los grandes capitales.

Hoy, la UBV es parte indisoluble de la crónica de Porlamar. Protegerla y embellecerla es el mejor regalo que podemos darle a una ciudad que se niega a olvidar sus raíces mientras camina hacia el futuro. En este tiempo, en el que la revolución bolivariana tiene el poder municipal con el mando del MSc. Eneas González, Alcalde del municipio Mariño, existen muchas oportunidades para avanzar en este sentido, entendiendo estimado Alcalde, que como decía sobre Margarita el cantor del pueblo venezolano Alí Primera: “TIENDAS CON NOMBRE CHIC, NO SON EL PROGRESO DE UN PUEBLO”, prioricemos la educación para el desarrollo integral de la nación y articulemos los demás esfuerzos de orden productivo de manera progresiva en conjunto, armonizando la visión de cada sector y con respeto hacia los espacios del poder popular. Vayan estas líneas que socializo como porlamarense, hijo del sector Brasil y actual director regional de la UBV sede Nueva Esparta.



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